¿Qué es?

El Reiki es un modo de vida. Para mí ya es un compromiso a seguir porque me llena de paz.

 

Es un método de sanación natural que se puede transmitir a las personas, a los animales, a las plantas y a todo ser vivo en general. La finalidad de hacer Reiki a alguien es sanar con las manos la zona que tenga afectada, mediante la canalización de energía.

 

Se pueden tener molestias y dolencias físicas visibles, pero también sensaciones de baja energía que afectan a las zonas emocionales de los chakras. Tanto la parte física como la psíquica son muy importantes.

 

Lo que se pretende con el Reiki es equilibrar a la persona armonizando esas zonas más débiles, aplicando la curación necesaria para cada caso. Así llegamos a sentir la pureza y la paz del universo que ansiamos, cambiando las agitaciones, las angustias y los posibles bloqueos del día a día por tranquilidad y serenidad, que es lo que necesitamos para nuestra salud y nuestro bienestar.

 

Podemos distinguir entre Reiki Usui, con imposición de manos, y Reiki Okuna, con símbolos cargados de energia del mineral asociado.

Este último es muy importante para el Feng shui también, porque constituye una solución para los remedios de las geopatías de tu casa, además te permite recargar tus minerales o joyas de esta energía universal, es un legado de la civilización atlante y se debe tener el Reiki Usui para poder acceder a este.

 

 

Aun la más Perfecta de las Joyas
puede perder su BRILLO
con una simple mota de POLVO.
La Belleza es Fuerte y Delicada.


Así el CORAZÓN y la MENTE
necesitan pulirse a diario
para mantener su Pureza.

 

Reiki, hablar sobre el Reiki
 

La verdad es que cuando hablas de lo que haces y en lo que crees, encuentras personas que no saben qué es eso pero se interesan, otras que se acercan compartan o no los mismos intereses y otras que optan por tomar otro rumbo. Puede que dé miedo por desconocimiento, porqué energía no es cosa que veas claramente a tu alrededor si no te fijas un poco más o porqué tienen miedo de que sus esquemas puedan verse afectados. Pero realmente solo es un tema de respeto y comprensión se comparta o no, como cualquier pasión que puedas tener tú y que quieras compartir, realmente qué buscas, ¿qué todos tengan también esa pasión o que te den la oportunidad de explicarla y hacerla grande, respetando igual que tu respetas?

 


No es fácil explicar qué es Reiki, porque como muchas otras cosas hay que sentirlo en uno mismo. No es una táctica para que vengas a mi consulta, simplemente es una respuesta porque siento de verdad que Reiki es una filosofía de vida, que te ayuda a entender todo lo que siga viniendo.


Reiki para mí fue descubrimiento, sobretodo PAZ y SABIDURÍA, CONOCIMIENTO e INSPIRACIÓN y también conocer a personas de las que puedes aprender muchísimo que ya tienen un rodaje, un fondo y una profundidad, y que también están ahí para ayudarte a iniciarte en algo tan bonito a nivel individual y grupal. Entiendes que puedes comunicarte con personas que sienten lo mismo y transmitir esto que estás sintiendo a nuevas personas que lo necesiten sentir. Realmente, es clarísimo que las personas que se me acercarán lo harán porqué las puedo ayudar, eso lo sé. Aunque antes de que pase esto, está muy claro que si tu das una sanación es porque tú también has realizado un proceso de sanación y estás abierta al mundo dando la oportunidad de que se te acerquen.

Mi camino empezó hace años, desde pequeña he notado esa energía en las personas, a mi alrededor, en los sitios...y necesitaba entender muchas cosas. Aunque mi trabajo «oficial» no tiene nada que ver con este mundo a ojos mundanos, también tiene una vertiente de ayuda a las personas, pero no a través de la sensibilidad. No obstante, este no es un problema porque siempre he buscado el contraste, lo necesito y me ha acompañado gracias a personas necesarias en mi vida que me han enseñado a ser lo que soy y porqué necesitaba vivir lo que he vivido. Me llena la vida ayudar a los demás (con Reiki, Feng shui, regresiones, péndulo,...escuchando, entendiendo, hablando), leer, escribir, la música, la naturaleza, pintar, mirar el mar y las nubes al pasar, bailar la vida, meditar, disfrutar de las personas auténticas, aprender, respirar, viajar...lograr mi propósito en la vida entendiendo que yo creo mi vida con mis pensamientos ya que atraigo emociones de mis pensamientos y, en consecuencia, sueños y realidades.

 


Mis niveles de Reiki fueron cursados en el Masnou y separados en el tiempo, a veces debe pasar tiempo entre uno y otro, eso lo sientes y realmente cuando se hace es enfocando el aquí y ahora que tú quieres, poniendo toda tu concentración en lo que conlleva realizarlo y en lo que descubres de ti y de los demás. Todos con Rosa, mi maestra y la maestría fue en octubre del 2014, en Arbúcies, donde mi compañera de camino Montserrat, fue un gran y bonito descubrimiento para mí. La naturaleza fundamental como escenario para sentirte en paz.



Lo que sientes en los cursos...yo personalmente no sentí más emoción de la esperada en cada iniciación de nivel, solo en la maestría. Me explico, realmente noté cambio en la manera de encarar la vida con más paz, en la filosofía del Reiki y en descubrir el método de sanación hacia los demás, con resultados gratificantes en las prácticas de cada nivel, con personas muy especiales que quisieron practicar conmigo y a los que también ayudé. Sientes que debes aceptarte y que como todo humano, tenemos días mejores y peores, pero van contigo y todos tienen su porqué para ayudarte en tu camino y experiencia, realizas un compromiso contigo mismo. Lo bonito es que puedes transmitirlo con símbolos y resultados claros, las personas que lo prueban lo entienden. Realmente, no es necesario tener una dolencia física visible para hacerse Reiki, a veces tenemos otro tipo de faltas y se nos manifiesta en los distintos chakras (angustia, falta de apetencia sexual, falta de concentración, tristeza, cansancio...). Hay que dejar claro que nadie es Dios así dicho vulgarmente, la energía es canalizada por nosotros pero rige en el universo, nosotros solo la canalizamos y el paciente recibe la que necesita para él. Esto no quiere decir tampoco que me «robe» la energía, porque el maestro Reiki ya sabe cómo protegerse, sino sería posible. De hecho a mi antes me pasaba, son personas que no lo saben pero que chupan la energía de los demás (vampiros energéticos) y a ti te debilitan y lo notas físicamente pero no sabes porqué cuando la otra persona se va sintiendo mucho mejor después de estar a tu lado...Pero son etapas en la vida que te ayudan a comprender. Todo es energía, el universo es energía, cada uno de nosotros anhela la dualidad porque somos parte de este universo pero aquí somos unidad. Necesitamos AMOR, PAZ, PLENITUD. Y podemos conseguirlo, porque no es un estado, sino que nosotros somos AMOR y PAZ, pero en la medida que nosotros creemos. Los pensamientos nos llevan a enfermar el cuerpo, podemos reprogramarlos nosotros mismos, porque si llegamos a un límite psicológico, los síntomas aparecen en el físico. No es que estemos enfermos, proyectamos esos síntomas a nuestro cuerpo y esas faltas se tratan con energía. No es tan fácil, porque cada uno es como es, se trata de entenderlo, ser consciente y aceptarlo y vivir de la mejor manera posible con nosotros mismos y con los demás.


Un ejemplo de práctica, fue con una mujer que no conocía de nada donde en la imposición de manos, mis manos empezaron a temblar encima de sus ojos y todo el rato estuve ahí canalizando energía, después de realizar un escáner por todo el cuerpo para notar las zonas más débiles. Cuando hablo de debilidad, sobretodo, no es sinónimo de menos o como la sociedad lo quiera tratar, todos tenemos etapas, y zonas de más sensibilidad que otras por X motivos y esto forma nuestra historia, además de los puntos fuertes que son muchos también. Referente a esta mujer, luego me explico que le ardía esta zona cuando estábamos realizando la práctica y que desde pequeña había tenido problemas de visión por un accidente que sufrió y que le preocupaba mucho.

Otro ejemplo, fue otra compañera de nivel que había estado un año den el Tíbet para meditar. Sentí mis manos muy calientes en su garganta y muy frías de cintura para abajo. Luego me explicó que las piernas le quedaron muy debilitadas después de ese año de meditación, y que tenía problemas de voz por la laringe, había sufrido alguna operación y la tenían que volver a operar, aunque yo no había notado nada.



Posteriormente, he realizado muchas sesiones, cada una diferente porque te adaptas a tu paciente.

Antes de empezar con estas, destacaré el caso de una amiga a la que operaron de un coágulo en una arteria. Me paré en su brazo derecho que sentía rígido después de su operación y durante la sesión sentí mucho calor y ella como le fluía la sangre arriba y abajo, fue muy emotivo, además después se encontró mucho mejor. Es evidente que hay que seguir con las sesiones para realizar un proceso personal. A veces me comentan: «alguien que conozco fue a realizarse una sesión de Reiki y luego estuvo llorando y se sintió triste y ya no volvió»....Es normal y puede pasar, no quiere decir que «te siente mal», solamente que estás removiendo y liberando emociones. Como todo, es un proceso.

Y ya por último, también se puede hacer Reiki a animales. Mi gatita después de una operación, aunque no tenía que tener dolor, empezó a gritar de dolor, supe qué hacer al instante. La cogí, ella se removía del dolor y chillaba, me la llevé a un cuarto oscuro y me senté con ella encima, le empecé a realizar Reiki y en breve se me tranquilizó y se durmió. Me quedé con ella un rato y no se repitió.


Estos momentos son los que te llenan en el alma y es lo que siento cuando veo que mediante esta técnica puedo ayudar a personas como yo, porque en el fondo todos somos uno.

Se puede ayudar a alguien a sentirse mejor y a quitar una dolencia concreta, a equilibrar sus emociones, no a curar un cáncer pero si a encontrarse mejor, más tranquilo y a paliar el dolor.



Debo decir que cuando fui iniciada en la maestría (nivel SHINPIDEN) sí que sentí una gran paz, donde cada nota musical me estremecía y me hacía vibrar, sentí que era el momento y que estaba muy agradecida por esta oportunidad, por este camino y por ser como soy y poderlo compartir con personas tan maravillosas como las que están a mi lado.



En mis sesiones, se realiza lo que el paciente necesita, hay una primera explicación inicial y una pequeña meditación, realizamos una limpieza energética y procedemos al equilibrio de chakras con imposición de manos y aplicación de símbolos, mientras suena una música de relajación terapéutica bajita y agradable. Dependiendo del paciente, se utilizan minerales asociados a los chakras más débiles y la cirugía psíquica si hay alguna dolencia más acentuada. No acostumbro a tocar el cuerpo, sino es en los pies, donde hago partícipe al paciente del contacto con la tierra, con su alrededor, al finalizar una sesión. Y, finalmente, si hay tiempo y todo está bien, tomamos una taza de té comentando la sesión, siempre con el consentimiento del paciente ya que no es obligatorio.



Enfocarnos en las cosas que queremos, positivamente, con pensamientos de abundancia, siempre con una sonrisa y sintiendo plenamente lo que pensamos proyectándolo y visualizando nuestros deseos, disfrutando de los detalles que nos hacen sentir grandes, es el mejor regalo que podemos darnos. Debemos aprender de lo que nos parece bueno y lo que nos parece malo, porque no hay bueno y malo, hay experiencias...que nos hacen como somos, y a sabiendas que el pensamiento crea la realidad, debemos usar eso para estar mejor, para alcanzar lo que anhelamos que es AMOR y PLENITUD en el fondo, siempre va a haber creencias que nos bloqueen, pero podemos detectarlas y cambiar esto porque creer es crear y a lo que damos importancia es lo que se manifiesta más.